MITOS SOBRE LA LACTANCIA

Publicado el 11 septiembre, 2013 · Publicado en Lactancia

El miedo en las madres a no producir leche, a que su leche sea de mala calidad o que el bebé se quede con hambre, es una preocupación muy frecuente entre todas las madres lactantes del mundo.

Esa concepción de mitos e ideas erróneas deben ser solucionadas por los profesionales, asesores y madres que trabajan por y para  la lactancia materna.

En este primer articulo, vamos a cambiar la concepción de muchas madres y familiares, conociendo alguna de las verdades y realidades sobre la lactancia materna, basándonos en preguntas y afirmaciones que suelen hacer las madres.

 TENGO POCO PECHO ¿PODRÉ AMAMANTAR?”

La producción de leche, no va a depender del tamaño de la mama. El tamaño más o menos grande del pecho está en función de la cantidad de tejido graso que tenga la mama, y no del tejido glandular, que es donde se produce a leche. Lo que si diferencia una mama grande de una pequeña, es la capacidad de almacenaje de la misma (ya que hay más espacio). Por tanto antes mamas grandes el bebé será menos exigente en la frecuencia de las tomas, porque parte de la leche se quedara acumulada, sin embargo con el pecho pequeño, el bebé aumentará la frecuencia de las tomas.

¿LA LACTANCIA VA A ESTROPEARME EL PECHO?”

No, los cambios que se producen en las mamas, no son debidos a la lactancia materna en si misma, sino a los cambios hormonales que se producen en cada ciclo menstrual, en el embarazo y en los 2-3 primeros días del posparto.

A todo esto hay que unirle, cómo es el pecho de la mujer, en cuanto a factores como: edad, grasa corporal, factores genéticos, tipo de piel….

 ¿SI TENGO EL PECHO FLOJO, ES POR QUE PRODUZCO POCA LECHE, O PORQUE PRODUZCO POCO?”

El tener el “pecho blando”, no es indicativo de una baja producción en la leche materna. Si es verdad que los primeros días tras el parto, la madre siente los pechos turgentes, duros y tiene la sensación de plenitud en las mamas, sin embargo, esto es producido más por un edema en la glándula mamaria y no porque la mama tenga mucha leche.

Esta sensación de ingurgitación o de plétora en la mama ira desapareciendo a lo largo de los meses, y ahí es donde la madre tendrá la sensación de “pecho flojo”… Pero como bien hemos indicado esto es “UNA SENSACIÓN, ya que las señales de una baja producción de leche materna, no se acusan en el pecho de la madre, sino en el bebé y en su ganancia de peso.

POR LA TARDE TENGO MENOS LECHE…”

 La mayoría de los niños en los horarios de tarde- noche aumentan el número y la duración de las tomas, y esto lleva  a las madres a “PENSAR ERRÓNEAMENTE”, que su producción de leche varia considerablemente y cae en esas horas….

 Sabemos que en el pecho la producción de leche no va a sufrir grandes alteraciones a lo largo del día en cuanto a la producción se refiere, por tanto, esto es un “MITO” que hay que desterrar… este aumento en el número de tomas o en la duración de las mismas, es más debido al “stress y cansancio” acumulado por el bebé a lo largo del día, que hace que sea más demandante del cariño, afecto y contacto con su madre…

 Al mismo tiempo a todo esto se le une, que los horarios de tarde-noche “son complicados” en la mayoría de las familias, sobre todo en aquellas que tienen otros hijos, por que es hora de deberes, baños, cenas…. Y esto hace que la madre este más nerviosa y que tenga la SENSACIÓN de que el bebé no se desengancha y es por que su producción de leche baja…. El stress materno es captado por el bebé!!!

 De todas formas si se constatara una ligera disminución en la producción de leche materna, el cuerpo, que es muy sabio, produciría leche con más grasa, con lo cual el bebé estaría igual de bien alimentado, y se sentiría saciado.

NO TENGO SUBIDAS DE LECHE, MI PECHO NO FUNCIONA”

 Esta es una frase muy escuchada entre las madres lactantes, que no presenta ningún fundamento científico, ni lógico…

 Si hiciéramos una encuesta entre todas las madres que han dado el pecho junto con las que dan teta, nos encontraríamos que más de un 60 % de ellas indican que “NO NOTAN LA SUBIDA DE LA LECHE”, y sin embargo, sus bebés han sido o están siendo correctamente alimentados.

 La explicación que se podría dar es que hay madres más sensibles unas que otras, ante los estímulos que sufren sus mamas cuando el bebé empieza la succión… Al iniciar la succión al pecho, el cerebro segrega oxitocina, que hace que los músculos que rodean los alvéolos mamarios (que es donde se genera la leche), se contraigan y se produzca la salida de la leche hacia los senos lácteos alrededor de la areola (que es dónde se acumula la leche dispuesta a salir). Esto en madres extremadamente sensibles” hará que aparezca la “sensación de bajada de la leche”.

 Las madres que no tengan esta sensación, NO QUIERE DECIR QUE NO TENGAN LECHE O QUE SU PRODUCCIÓN SEA BAJA

¿PUEDO HACER DIETA EN LA LACTANCIA?”

 Por todos es conocido que durante la lactancia materna se produce una perdida gradual de peso, debido en parte, por las calorías que necesita nuestro cuerpo para generar leche materna.

 Debemos de enseñar a la madre lactante a que lleve una dieta variada, sin excesos, y a andar todos los días 1 hora. Si realiza estas normas básicas, la perdida de peso oscilara entre 500-750 gramos al mes.

 La mujer lactante podría iniciar una dieta hipocalórica, SIEMPRE, asesorada y bajo supervisión medica.

 Dietas restrictivas, vegetarianas o mal equilibradas (Duncan), pueden suponer déficits vitamínicos importantes para los bebés.

 ¿PUEDO IR AL DENTISTA DANDO PECHO”?

 Sí, no habría ningún problema en acudir al dentista ante cualquier situación dental que lo requiera. Hay que tener en cuenta que los anestésicos locales pueden utilizarse sin problemas en las intervenciones dentales, y la mayoría de los medicamentos que se dan para tratar infecciones, pueden ser tomados por las madres lactantes.

 No hay por que desechar la leche materna tras una intervención dental, ni dejar de lactar al bebe, es seguro en todo momento darle de mamar.

 Ante cualquier duda que surja con los fármacos, se puede consultar la página www.e-lactancia.org (http://www.criarsinmanual.com/e-lactanci/ ) o la APP para Smartphone  “LACTATION”

¿SI COMO MÁS PRODUCIRÉ MÁS LECHE?”

 No hace falta comer por dos durante la lactancia materna, esto es algo que hay que dejar muy claro, por que sino la madre terminara engordando.

 Una madre con una alimentación variada, rica en hidratos de carbonos (pasta, arroces, legumbres, patatas), proteínas (carne, pescado, huevos, leche), grasas vegetales, vitaminas y minerales, basada en nuestra dieta mediterránea, permite que la madre produzca una cantidad de leche materna adecuada y de buena calidad para el lactante.

 ¿QUÉ ALIMENTOS NO PUEDO COMER?”

 No existe ningún alimento ni contraindicado, ni prohibido en  la lactancia materna, simplemente hay que vigilar las muestras de inquietud o malestar gástrico que presente el bebé. Ante señales de molestias gástricas en los bebés debemos de revisar que alimentos  hemos tomado diferentes en ese día, de nuestra dieta habitual.

 Lo que debe de hacer la madre es una vez localizado el alimento retirarlo de la dieta, y a los pocos días volver a reintroducirlo;  si las molestias en el bebé vuelven a aparecer, es mejor no tomar ese alimento.

 Respecto a los alimentos que les producen gases, habría que decir que los gases que producen determinados alimentos como legumbre, frutas, bebidas carbonatadas, no hacen que aparezca “gas en la leche”, o en el bebé…. La leche no lleva burbujas….

 Solamente alimentos como el huevo o la leche de vaca (ingeridos en la dieta materna), pueden provocar reacciones alérgicas en el bebé. En  niños con dermatitis atópicas o asma, esta indicado retirar el huevo y la leche de vaca de la dieta materna.

¿QUÉ ALIMENTOS CAMBIAN EL SABOR DE LA LECHE MATERNA?”

 Alimentos como la cebolla, ajo, alcachofas o espárragos, en la “sabiduría popular”, siempre han estado prohibidos para las madres lactantes, porque les cambiaba el sabor a la leche y el bebé lo rechazaba.

 Sin embargo, esto no es real, ya que el bebé, cuando era feto, a través del cordón umbilical ha probado parte de esos sabores, ya que la madre los ingería en su dieta.

 Por tanto, si la madre no restringe ninguna comida, esto nos permitirá una introducción más fácil de dichos  alimentos, cuando el bebé inicie la alimentación complementaria.

 Además existen varios estudios contrastados, en los que se demuestra que el ajo mejora la apetencia por el pecho.

TENGO QUE BEBER MUCHO LÍQUIDO DURANTE LA LACTANCIA…”

 Siempre se ha dicho que “cuanto más bebés, mas leche produces”…., sin embargo esto es un mito muy arraigado en nuestra sociedad. Si es verdad que durante la lactancia materna la madre tiene más sed, por que la leche materna se compone en su gran mayoría de agua del organismo materno. Debido a esto, la mujer debe dejarse llevar  por su instinto, y beber lo que su cuerpo le pida, ya que la sed es un síntoma precoz de deshidratación.

 En muchas culturas hay “bebidas fetiches” que aumentan la producción de leche materna, a base de hierbas, tés, raíces,…. Sin embargo, hay que dejar claro que este tipo de infusiones pueden resultar toxicas para el bebé en determinadas concentraciones; por ello es mejor evitarlas, si se consumen sin control.

SI TOMO MUCHA LECHE FABRICARÉ MÁS LECHE Y EVITARÉ LA PÉRDIDA DE CALCIO”

 El que se beba mucha leche, no hace que se produzca mas leche, ni mejora la cantidad, ni la calidad de la leche materna. No hay ningún mamífero en la naturaleza, que se alimente de la leche de otra especie mientras que amamantan a sus crías, por tanto no hay que abusar de la leche.

 Siempre hemos oído decir que la lactancia materna “destroza el hueso materno” por la perdida de calcio en los mismos. Realmente esto no tan exagerado como se cuenta, si es verdad que durante la lactancia la mayoría de las madres tienen una pequeña perdida de masa ósea, pero esta será recuperada entre los 6-12 meses después del destete.

 A la madre hay que instruirla que el calcio puede llegar a su alimentación, no solamente por la leche, sino  a través de otros alimentos como son:

 -Verduras: espinacas, col rizada, cebolla, berros, brócoli, cardos

-Legumbres: judía blanca, lentejas, soja, garbanzos

-Pescados y mariscos: anchoas, sardinas, lenguado, salmón, gambas, pulpo, mejillones y ostras

¿ES VERDAD QUE HAY ALIMENTOS QUE AUMENTAN MI PRODUCCIÓN DE LECHE?”

 El tema es muy controvertido, sin embargo no hay evidencia científica que demuestre que alimentos como almendras, horchata, sardinas…., aumenten la producción de la leche materna. De todas formas, si la madre así lo percibe, podemos dejar que tome dichos alimentos, ya q los mismos son ricos en calcio y favorecerán el buen estado del hueso materno.

A MI BEBÉ LO PESO TODAS LAS SEMANAS….”

 El peso del bebé alimentado al pecho es algo que preocupa en sobremanera a la madre y a la familia que la rodea. Esto es debido, en gran medida, a que la madre no sabe la cantidad exacta de leche que ingiere el lactante, ya que con el biberón se saben las cantidades exactas que toma el bebé.

 Esta situación de incertidumbre, genera en la madre un stress muy importante, que hace que la producción de prolactina se frene por acción de la adrenalina, y por consiguiente la producción de leche baje.

 Es muy importante que la madre sepa cuales son los signos que les indicaran que el bebé esta siendo correctamente alimentado: cantidad de pañales que moja, deposiciones, buen color, bebe tranquilo y satisfecho…… esto es el mejor indicativo de que el lactante está ganando peso.

 Por tanto, se debe recomendar a la madre lactante que no se obsesione con el peso, hacer caso de su instinto y hacerse mas “animal irracional”….

 Se suele aconsejar que durante el primer mes de vida se pese al bebé una vez a la semana (siempre con la misma ropa, con el pañal seco, después de hacer la toma, y a la misma hora), y a partir de este primer mes espaciar las pesadas del niño, haciéndolo una vez al mes, o incluso, dejarlo solamente para el pesaje en las visitas con el pediatra.

LOLA SERRANO RAYA

MATRONA

ASOCIACIÓN “CRIAR SIN MANUAL”