LECHE MATERNA: posible cura contra el cáncer

Publicado el 23 septiembre, 2012 · Publicado en Lactancia

A partir de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Lund y Goteburgo (Suecia) se determina que la leche materna contiene una sustancia especial, bautizada como HAMLET (human alpha-lactalbumin Made Lethal to Tumor cells).

Dicha sustancia fue descubierta casualmente hace 18 años por una inmunóloga de Suecia (Catharina Svanborg) que observó, cuando estudiaba las propiedades anti-bacterianas de la leche materna, que las células cancerígenas aisladas se reducen y se destruyen en contacto con la leche materna.

Esta sustancia resultante de la modificación de la alfa-lacto-albúmina de la leche materna, hecha en laboratorio, resulta ser efectiva para matar a 40 tipos diferentes de células cancerígenas (no se trata de una sustancia que provenga directamente de la leche materna, sino que ha sido modificada). Esta sustancia podría emplearse en el futuro como medicación para el tratamiento de ciertos tipos de cánceres.

Ha sido probada en enfermos de cáncer de vejiga y, tras recibir el tratamiento, se ha descubierto que lograban expulsar por la orina células cancerígenas muertas. De la misma manera, ahora los investigadores tratan de averiguar si es efectiva contra el cáncer de piel, los tumores de las membranas mucosas y los cerebrales.

Hace unos días, también salió a la luz un estudio de investigadores de la Escuela de Keck de Medicina en los Ángeles, que revelaba que las madres maduras (que tienen hijos pasados los treinta) pueden reducir en la mitad el riesgo de contraer cáncer de mamacuando amamantan a sus hijos.

¿Beber leche materna cura el cáncer?

Esta es la gran pregunta que se genera leyendo esta noticia y la respuesta es NO.

HAMLET es una sustancia que se consigue modificando en laboratorio la alfa-lactoalbúmina de la leche materna. Sin esta modificación, el efecto de destrucción de las células cancerosas no se lleva a cabo.

El estudio comentado realizado con pacientes con cáncer de vejiga se hizo administrando la lacto-albúmina modificada en una concentración más de diez veces superior que como podría encontrarse en la leche materna, mediante inyección directa en la misma vejiga. Es decir, no es que les dieran a beber leche materna, sino que les administraban la sustancia modificada, concentrada y mediante una jeringa.

Si un enfermo de cáncer tomara leche materna es muy improbable, por no decir imposible, que se curara. Mal no le haría, por supuesto, y quizás hubiera alguna mejoría del estado general por los innegables efectos beneficiosos de la leche materna, pero de ahí a eliminar directamente las células cancerígenas hay un trecho.

Ojalá este descubrimiento abra una nueva posibilidad de cura para esta enfermedad. Seguiremos pendientes de futuras investigaciones al respecto.

FUENTES bebesymas.com  y  guiainfantil.com