LAS CRISIS DE LACTANCIA

Publicado el 23 octubre, 2012 · Publicado en Lactancia

Os dejamos un documento sobre las crisis de lactancia. Encontraréis el porqué de estás crisis y las claves para superarlas: MUCHA PACIENCIA y CONFIANZA en una misma.

Después del nacimiento se inicia el proceso de instauración de la lactancia para alcanzar niveles óptimos de producción hasta las 6 semanas de vida. Al principio el bebé necesita mamar muy a menudo (8-10 veces en 24 horas para los niños a término y 10-12 veces para los prematuros) con vaciamiento adecuado de las mamas, para producir el estímulo efectivo. Paulatinamente se alcanza un ritmo más pausado en las tomas con episodios intercurrentes de mayor demanda por parte del bebé. Este fenómeno permite adecuar la producción de la madre a las necesidades del niño.

En torno a las 3 semanas, al mes y medio y a los 3 meses, muchos bebés tienen unos días “raros” en que están algo más inquietos, lloran más, duermen peor, maman más a menudo, se agarran al pecho y de repente se estiran, lo sueltan, lloran,… Posiblemente esto tenga relación con la aceleración normal en su velocidad de crecimiento que condiciona una mayor demanda de leche.

En general, se habla de la crisis de los 3 meses describiéndola como un momento en el que:

  • El bebé reclama mamar más a menudo (lo que la madre interpreta como que tiene hambre).

  • La madre no nota el pecho tan lleno (lo que interpreta como que ella no tiene leche suficiente).

El resultado es que en ese momento muchas madres empiezan a ar biberones, lo cual no es la solución adecuada.

Pero, en realidad, lo que ocurre es que:

  • El bebé reclama más a menudo porque está creciendo (por eso se llaman también “baches o crisis de crecimiento”) y esto hace que su apetito aumente.

  • La madre no tiene los pechos tan llenos porque a esa edad su producción de leche se ha ajustado a las necesidades del bebé, ya no gotea, ni se nota tanto la subida de leche. Además, el lactante vacía el pecho con más eficacia y hace más rápida la toma.

De modo que lo adecuado es intentar adaptarse al bebé. Si pide más pecho porque necesita comer más, la solución es ponerlo más al pecho para que aumente la producción de leche. Si en lugar de pecho se le da un biberón, esto evitará que aumente la producción de leche y empeorará las cosas.

Fuente: AEPED – Asociacion Española de Pediatría